Anna Pascual y Wanja Kahlert son dos artistas miembros cofundadores de la compañía Psirc. Desde su creación en 2011, la compañía ha desarrollado diversos espectáculos explorando y definiendo su propio lenguaje de circo. Además de subir al escenario, han asumido otros roles dentro del proceso creativo de otros proyectos. El centro de gravedad de su trabajo es el amor por la belleza, el humor, el misterio y el arte como vía para intuir una realidad más allá de la escala humana. Rolando San Martín es un artista multidisciplinario dedicado a la dirección y dramaturgia de proyectos escénicos. Su estrecha relación con Psirc comienza con la creación de El meu nom és Hor y continúa con la saga escénica Després de tot. Sus trabajos como director y dramaturgo están vinculados a la creación y a procesos que generan lenguaje, explorando la fricción entre diferentes disciplinas artísticas y del pensamiento.
En su proyecto actual, La casa intempèria, dos artistas de puertas acrobáticas, mundialmente conocidos en el circo contemporáneo, sufren un terremoto durante la representación. Se ven desamparados, sin espectáculo, sin casa, sin hogar. Después de constatar el dolor de las heridas recibidas, en el cuerpo y el alma, las autoridades sanitarias de la catástrofe obligan a usar el payaso para curarse. Ambos personajes toman conciencia de su fracaso existencial: se dan cuenta de que están absurdamente atrapados dentro de un espacio con paredes invisibles. Desesperados, buscan la manera de escapar de esta urna de cristal. A la intemperie de este interior abismal, dos payasos intentan, con 2000 varillas de tienda de campaña, construir una casa para salvarse.